Mario Rivero vida y obras




BIOGRAFÍA MARIO RIVERO

MARIO RIVERO


OBRAS DE MARIO RIVERO

    • Poemas urbanos (1963)
    • Noticiario 67 (1967)
    • Vivo todavía (1971)
    • Baladas sobre ciertas cosas que no se deben nombrar (1972)
    • Arte y artistas de Colombia (1972)
    • Botero (1973)
    • Rayo (1975)
    • Panorama artístico colombiano no. 1 (1977)
    • Panorama artístico colombiano no. 2 (1979)
    • Panorama artístico colombiano no. 3 (1980)
    • Baladas: Antología poética (1980)
    • Panorama artístico colombiano no. 4 (1981)
    • Artes gráficas en Colombia (1982)
    • Artes gráficas en Colombia: Los de ayer y los de hoy (1982)
    • Manzur (1983)
    • Los poemas del invierno (1985)
    • Mis asuntos (1986)
    • Vuelvo a las calles (1989)
    • Del amor y su huella (1992)
      • .
    POESIA
Pájaro que desciende
de la cumbre
nos asombra
y nos llena de silencio
Lo que se escucha
es sólo el temblor
el necesario escalofrío
de la rama a que llega...
    UN HABITANTE
Este hombre no tiene nada que hacer
sabe decir pocas palabras
lleva en sus ojos colinas
y siestas en la hierba
Va hacia algún lugar
con un paquete bajo el brazo
en busca de alguien que le diga
"entre usted"
después de haber bebido el polvo
y el pito largo de los trenes
después de haber mirado en los periódicos
la lista de empleos
No desea más que donde descansar
uno-por-uno-sus-poros
Hay tanta soledad a bordo de un hombre
cuando palpa sus bolsillos
o cuenta los pollos asados en los escaparates
o en la calle los caballitos
que fabrica la lluvia feliz
Y dentro en la tibieza
las bocas sonríen a la medianoche
algunas se besan y atesoran deseos
otros mastican chicles y juegan con sus llaves
crecen los bosques de ídolos
y el cazador cobra su mejor pieza
    UNA PEQUEÑA HISTORIA
A las seis de la tarde
cuando la calle se deja lamer por las basuras
y bostezan los edificios por sus ventanas
las aceras y los árboles
la mecanógrafa espera...
Una vez tuvo 15 años
se pintaba los labios y las uñas
furiosamente de rojo
usaba zapatico ilusión
y tenía un novio
que la llevaba a las heladerías
a tomar café con tostadas
mientras el gringo del acordeón
tocaba una canción
que todavía recuerda
Ahora son las 6 de la tarde
El tiempo es un caballo leproso
que pisotea las cosas
¿Qué haces mecanógrafa
con esa cara de otoño
y esos senos de naranja enferma?
Mañana volverás a la oficina
donde un jefe
de uno con cincuenta de estatura
acaricia su pequeño vientre
en el que guarda recibos
huevos de tortuga
y una muerte grande
No esperes más
Escucha otra vez la música del gringo...
y deja que un hombre te tome de la mano...
SAUDADE
Dicen que todo tiempo pasado fue mejor
y yo lo creo también
Unos añoran los coches tirados por caballos
las tarjetas postales
y los baúles oliendo a perfume rancio
Yo personalmente añoro
los días en que iba con un lío de trapos
y una herradura como talismán
de-ciudad-en-ciudad
Y sobre todo aquel cuartico al fondo
de un patio con geranios
y su caritaluna cuando llegaba tarde
oliendo a licor barato
y rodaba sobre mí para que la calentara
y también se tragaba todo lo que había
menos los periódicos y la pasta de jabón ordinario
Ahora cuando me siento
frente a la máquina de escribir
para hacer notas cronometradas
sobre el diablo o el ángel
Añoro toda su baratura de pachulí y el pan duro
cuando ya empiezo a ser un empresario de pompas fúnebres...
SEÑOR K
Franz Kafka
novelista checo
vendedor de seguros de vida
—Compañía de Accidentes de Trabajo
del Reino de Bohemia—
al cruzar los pasillos
de una notaría
y ver legajos empolvados
pensé en usted
Sentí que los días trabajan
discreta y taciturnamente
sobre nosotros
imaginé un espejo
y vi una arruga en mi frente
y una mosca
en la nariz del notario
UNA FABULA
Preguntó el Rey al sabio
ansioso de confundirlo
¿existe una sola palabra
que tenga el poder suficiente
para perder un reino?
Y el sabio contestó deferente:
Una sola palabra
no puede tener ese poder Señor
Pero podemos aproximarnos
a esa concisión deseada
que obre el rey el mal y que nadie se oponga